Asalto a un banco

Es 9/8/07. Son las 06:54 con 32 segundos. Mi plan acaba de empezar. Estoy colgado de un arnés en un edificio de diseño futurista. No me preocupa estar colgando a más de 50 metros del suelo, los hackers estamos acostumbrados a eso. Ingreso en el sistema del banco. Me pide una contraseña. No es problema, con un par de líneas de código ya tengo un programa muy bonito desencriptando claves. Ya estoy dentro.
Voy a transferir quince millones de euros a una cuenta en Finlandia. Quien me contrató me prometió un 5% de esa transferencia en forma de pago. Eso, o su cabeza sobre mi escritorio mañana, si no me paga.
Ya empiezo a escuchar las sirenas de los patrulleros. Ya saben que estoy en este edificio. Probablemente algún espía del gobierno me descubrió. Pero no saben donde estoy aun. Decenas de hombres de la SWAT (o algo parecido) entran al edificio con enormes rifles, uno tras otro. Se escucha como suben. No son discretos, tienen que hacer ruido para que quienes debemos ser sorprendidos tengamos tiempo de hacer lo que sea. Entro al edificio por la ventana nuevamente (sí, sólo me colgué del arnés para entrar al sistema del banco, es una costumbre que tenemos los hackers). Camino sigilosamente hasta la máquina de café al final del pasillo. No tengo monedas! Nada complicado, los hackers podemos hacer que una cafetera nos de jugo de naranja si asi lo necesitamos. Abro una tapa lateral de la máquina, cruzo un par de cables, y puedo elegir qué tomar. Mi capuccino se está preparando. Estoy en el piso 18, todavía queda tiempo. Los hombres armados deben estar por el piso 4 o 5. Mi capuccino está listo. Le agrego azucar, mezclo tranquilamente, y me lo tomo. Dejo el vaso tirado en el piso, alguien lo va a sacar. Los hackers no nos preocupamos por eso. Entro al ascensor, que ya está en mi piso, obviamente, y me dirijo al piso 8. Pero mientras el ascensor desciende, saco la tapa del techo, trepo por la abertura, y me tiro por el primer conducto de ventilación que encuentro. Veo cómo el ascensor se aleja, ya está a unos 6 metros de donde yo estoy. El conducto no está funcionando, como corresponde. No me voy a encontrar jamás con corrientes de aire, ventiladores funcionando a alta velocidad como cuchillas letales, ni nada parecido. Saco mi pequeña handheld y veo un mapa de los conductos de ventilación. Desciendo rápidamente hasta la sala de calderas. Nadie se fija ahí, los SWAT siempre suben.
En el piso, entre muchas tuberías, hay una tapa de alcantarilla. Entro por ella, y con mi handheld veo un mapa de las alcantarillas. Un punto rojo marca dónde estoy yo. Un montón de puntitos azules marcan quienes me persiguen. Empiezo a caminar, no sin antes activar una secuencia con un código extraño de letras y números. Una cuenta regresiva aparece en la pantalla. Empiezo a correr. Tras unas cuadras, levanto la tapa de la alcantarilla y salgo a la calle. Veo a lo lejos un helicoptero dando vueltas, y un montón de patrulleros con sus luces encendidas, estacionados a la puerta del edificio.
A la cuenta regresiva le restan 3 segundos. 2. 1. Y el edificio explota en mil pedazos.
Ahora camino tranquilamente con las manos en los bolsillos, silbando una canción, hasta llegar al puerto. Subo a mi embarcación y salgo a toda velocidad. Es hora de ir a rescatar a alguien, lejos de aca.

Podría ser director de películas en Hollywood.

  • V

    ¡Excelente!

    Ahora me dieron muchas ganas de escribir.

    Jajaja

    Son muy buenas tus descripciones guionísticas.

    .-valen

  • Gas

    Jaja muy buena la historia. Tenés que vendersela a Hollywod :P

    Podrías trabajar de guionista.

  • Echelon

    Guau!, no conocía esa faceta literaria tuya. Te felicito!

    PD: ¿Venís para Bs As? Que bueno!

  • Jake

    Veo que a los hackers, a parte de informática, les enseñan a hacer acrobacias.