Archive for October, 2007

Por qué estoy contento con HP

Hace unos meses atrás me compré mi notebook HP, y todo anduvo muy bonito. Reciéntemente, en Buenos Aires, el cargador dejó de funcionar. Una vez que volví a Bariloche, me enteré de que el lugar donde me habían vendido el portatil no es más centro autorizado de servicios. Así que llamé al número gratuito de HP, donde me atendieron de un call-center situado en México. Tuve dificultades para hablar con el operador, porque se caía la llamada. Así que mediante el sitio de HP volví a intentar y esta vez sí tuve éxito. El viernes me dijeron que en menos de cinco días hábiles me iban a responder. Ayer martes me llamaron de DHL para confirmar mi dirección de correo postal, y hoy miércoles por la tarde llegó el cargador. Todo muy rápido y sin problemas.
Por eso estoy contento con haberme comprado una notebook HP :)

No, HP no pagó por esto, pero estoy contento con el servicio de atención al cliente

Elecciones presidenciales

Un poco tarde para postear esto, pero bueno. Hay que votar con conciencia…

También hay uno de Belgrano.

Atrás en el tiempo

Poniéndome al día con mis subscripciones RSS (todavía me quedan 390 entradas para leer), y pensando qué escribir ahora que volví de Buenos Aires (tranquilos, ya tengo fecha estimada de retorno para el 12 de febrero de 2008), me encontré con este meme de El Ventanuco .
Simplemente trata de contar qué estaba haciendo atrás en el tiempo.

Yo hace 10 años empezaba a convertirme en el ente que soy hoy, jugando al Warcraft II y andando en bicicleta. Y haciendo páginas web en Word (Dios, W3C y Torvalds, santísima trinidad, les pido disculpas por mi herejía).

Yo, 5 años atrás empezaba la escuela secundaria, más perdido que Adán en el día de la madre. Y ya hacía páginas en HTML como corresponde. Fue cuando empecé con el Photoshop!

Yo hace un añito estaba terminando la secundaria. Pensaba en mi viaje de egresados, en la primavera, las mariposas y la mar en coche. Y hacía páginas en PHP, para variar.

Ayer volví de Buenos Aires y me perdí el recital de 30 Seconds To Mars.

Hoy fui al trabajo y me enteré de que por lo que voy a trabajar estos días más me valía quedarme en Buenos Aires que iba a ser más productivo tomar sol.
En otras palabras, me puse de mal humor porque me perdí un recital por venir a hacer nada a esta ciudad fría. Sin comentarios.

Resumen de los últimos días

El miércoles, fui a terminar mi inscripción a la universidad. Estoy oficialmente casi-inscripto a la UBA para estudiar ingeniería en informática. Más tarde ese día, fui a comprarme algo de ropa.
Ayer jueves, fui a Casa FOA, una exposición de diseño de interiores, arquitectura, y demás cosas relacionadas con el diseño orientado a la construcción. Algunas ideas eran excelentes, otras… no. Creo que el arte es arte, y dentro del arte hay arte feo y arte abstracto, pero hay cosas que son tan feas y tan abstractas que ya no son arte. Por ejemplo, un montón de botellas plantadas en una maceta.
Hoy, me encontré con Pauli. Fuimos al unicenter (un shopping o complejo_de_compras_muy_grande), tomamos healdos y dimos muchas vueltas. También sacamos algunas fotos, y en un estudio sociológico bastante interesante, Pau analizó el comportamiento de la gente cuando ella canta cosas como “mueve el ombligo” y cosas por el estilo. Intentamos varias veces hablar con niños (creo que asusté a un par), sin mucho éxito.
Lindos días… :)

Asado y obelisco

Bien, hora de ponerme al día con lo que hice últimamente.
El lunes fui con mis tíos a almorzar a la quinta del hermano de mi tío. De camino a la quinta (que no era muy lejos), mi tio me ofreció manejar el auto (asi que pude manejar después de 5 meses).
En la quinta no tenía mucho que hacer, asi que me puse a arreglar la PC que había ahí (hey, es como un médico que ve a una persona desangrándose en una reunión de amigos). Tenía virus, spyware, troyanos, malware, adware y todo lo que termine con ware y no sea bueno que se les ocurra. Me tomó alrededor de 3 horas dejarla en un estado razonable, con un receso en el medio para almorzar. Después de eso, jugué con los chicos al golf afuera (interesante deporte, creo que si se logra la técnica puede ser muy entretenido). A lo largo del día, fui devorado por los mosquitos. No se si fue porque me odian especialmente o, como dijo mi amiga Maru, porque tendré piel dulce.
Hoy martes, me encontré por la mañana con Maru, para ir a hacer un trámite de legalización de mi título secundario (para inscribirme mañana en la universidad). Fuimos desde el ministerio del interior a la facultad de medicina a terminar ese trámite, y de ahí decidimos que era menester sacarnos una foto en el obelisco. Caminamos bastante, y llegamos, como dos turistas estúpidos (pero cabe aclarar que ambos somos ex-ciudadanos y futuros ciudadanos nuevamente, así que más vale que nos empiecen a respetar - somos turistas aficionados) para sacar fotos y filmar videitos tontos. Después de la sesión fotográfica correspondiente, fuimos a almorzar a un Burger King (porque sólo vamos a lugares refinados de alta cocina, baby). Buscando qué hacer, terminamos enfilando para el shopping Abasto (a unos dos kilómetros y medio de ahí). Una vez que llegamos al shopping, subimos la mayor cantidad de escaleras mecánicas posibles, y bajamos la misma cantidad (algunos dicen que más).
Finalmente, decidimos volver cada uno a su casa. Pero el problema fue que teníamos que tomar un subte y hacer combinaciones (ella B con D para tomarse el A, y yo B con D para tomarme el colectivo de vuelta en Plaza Italia). Muy bonito. El problema es que aunque parecemos inteligentes, sagaces, ubicados, lúcidos y muy atentos, entre los dos no hacíamos uno, y en cada uno de nuestros movimientos por la ciudad empezabamos caminando para el lado contrario algunas cuadras. No por error, sino porque… somos así de inteligentes. Sabíamos muy bien lo que hacíamos (?). Según los cálculos, nos hubiéramos ahorrado un 20% de la caminata si hubieramos sabido con exactitud hacia dónde caminar.
De todas formas la pasamos muy bien, nos reunimos después de mucho tiempo (porque en Bariloche no nos veíamos nunca, pero aca, que es más difícil encontrarse con alguien de allá… por supuesto, nos encontramos).
Más tarde, después de ducharme, descubrí que ya tengo un número asignado a mi celular nuevo (el número es excelente, muy fácil de recordar, pero no lo voy a escribir aca…).
Y por la noche, tuve mi primer experiencia de conducción nocturna. Más allá de que no veo los badenes muy de lejos, no es mayor inconveniente.

Blog Action Day

Hoy es el día de acción de los bloggers, a favor del medio ambiente. Lamentablemente, estoy en Buenos Aires lejos de una buena conexión a internet y no pude preparar un buen tema para hoy… Pero quería sumar algo al movimiento.
Sólo una frase. Un pensamiento. Algo que sale de lo más profundo de mi alma.

Apaguen la luz cuando se van de un cuarto, cabrones!
Corre lo mismo para el monitor de la PC, el televisor, el equipo de música, y todos los artefactos que consumen energía sin sentido. Si cada uno hiciera esto, ganaríamos mucho. Y todos piensan que “por un poquito que dejen algo encendido, no pasa nada”. Lamentablemente, todos esos “poquitos” sumados son un gran “mucho”.
Colaboren, sumen, sean concientes! El beneficio es para todos. Y para quien paga la factura de luz, por doble cuenta, porque va a pagar menos.

Día 2 - Puedo saltar la soga

Hoy me levanté tarde. Vinieron unos amigos de mis tíos, comimos asado y de postre hubo helado. Al rato, descubrí que todavía puedo saltar la soga (y tan bien como los chicos). Vi el partido de los Pumas (rugby), para ver de qué se trataba. A la hora de la merienda me entretuve dibujando y hablando de películas. Al rato mis primitas se fueron a dormir a la casa de los primos. Me puse a trabajar un ratito en un trabajo que tengo pendiente, y cuando se fueron las visitas cené un poco de carne (pero después de todo lo que había comido no tenía mucho hambre).
Mi idea había sido invitar a mis tíos a cenar, pero como nos faltaba lo fundamental (ganas de comer), pensamos alternativas. Primero, mi tía propuso ir a tomar un café. La idea no era del todo mala. Mi tío objetó que para mi iba a ser aburrido. Al rato me propusieron salir a algún bar -o similar- que haya por acá, pero realmente hoy no estaba de ánimo para tanto movimiento. Quería una salida, pero no tan… intensa.
Finalmente, decidimos ir al cine, y fuimos a ver Bourne: The Ultimatum. Excelente película.

El viaje de ida

Ayer salí de Bariloche rumbo a Buenos Aires, en colectivo. Fueron las 23 horas de mi vida más tristes, patéticas, aburridas, desastrosas, inútiles y peor utilizadas. Paso a detallarles mis penurias.
Salimos, y a las pocas cuadras de la estación el colectivo se detuvo porque alguien había llegado tarde. Después de esa pequeña intervención, volvimos a salir. Mi compañero de butaca fue un chico que está estudiando para profesor de educación física. Lamentáblemente, empezamos a hablar recién a la hora de la cena, preguntándonos si nos iban a dejar con esa simple “entrada”. Por suerte, en un acto de extrema bondad nos dieron carne con puré de papas y pudimos sobrevivir. Para cuando la charla se hizo interesante, él ya se tenía que bajar (en Neuquén). Esperaba que suba alguien más, con un poco de suerte, alguien lo suficientemente amigable como para hablar. Con un poco más de suerte, … bien; como les decía, esperaba que suba alguien. Pero no subió nadie hasta la siguiente parada. Para mi desgracia, resultó ser una señora (menopáusica, apostaría) poco agradable. Por suerte, ya era tarde, y simplemente todos nos dormimos (con dormir me refiero a descansar con los ojos cerrados en posición semi-vertical, en una butaca de colectivo con manchas de dios sabrá qué fluido y ruidos, olores, y otras experiencias multisensoriales olvidables).
Me desperté muy temprano, como para ver de a ratitos el amanecer. Intenté leer los papers de Google que me había llevado, pero no me pude concentrar demasiado. Escuché música hasta que se acabó la batería. Ahí conecté la notebook, y me puse a hacer pavadas para matar al tiempo (o que él me mate a mi).
Lo curioso del viaje es que me di cuenta que estar en la cárcel no debe ser tan malo. O al menos, no es lo peor del mundo. Porque mientras en uno estás encerrado, sin poder irte, aislado del mundo, comiendo una ración de alimento pequeña y haciendo cuentas regresivas, en el otro simplemente cumplís tu condena por un delito. Ah, y en la cárcel no pagas la comida ni el transporte.
Bien. Llegué finalmente a Buenos Aires. Mis abuelos me fueron a buscar a la terminal, y le pedí a mi abuelo si podía parar en alguna de las direcciones que ya me había anotado antes yo en un papel, para ir a comprarme mi Sony-Ericsson K310i.
Resulta que los shoppings son enormes, y costó trabajo llegar al tercer piso y dar con el puestito de ventas de Personal. Tanto lío para que finalmente el vendedor me dijera que no tenía ese modelo, y me preguntase cosas sobre los celulares. Porque él sabía de celulares lo que yo se de indumentaria.
Salí frustrado, y mi abuelo me ofreció llevarme a otra de las direcciones. Peor que el anterior! Este shopping era interminable. El paraiso de las adolescentes adineradas de hoy en día, probablemente. Locales de ropa, perfumes, y demás estupideces por doquier. Y arriba, tercer piso, escondido también como el anterior, el local de Personal.
Luego de llenar papeles, documentos y otras cosas tediosas (que incluyeron buscar de emergencia la dirección de alguna casa de alguien aca en Buenos Aires y el teléfono de mi tía), me fui feliz con mi k310i. Para ese entonces, ya eran alrededor de las tres y media de la tarde, y no habíamos almorzado. Nos fuimos finalmente rumbo a la casa de mi tía, para almorzar lasgna (muy rico) con mis tíos, mis primitas y mis abuelos. Apenas llegué, mis primitas empezaron a hablarme y mostrarme cosas. Agradezco tener dos ojos y dos oidos. Descubrí que es posible aplicar todo mi hemisferio izquierdo a atender a una de mis primas mientras dedico el hemisferio derecho a la otra. Se me dificultaba hablar, ya que con una sola boca mi cerebro entraba en conflicto, pero lo pude resolver sin mayores problemas.
Más tarde, fuimos con mi tía y mi prima más grande (Euge) a comprarme un par de zapatillas (sí, hoy fue mi día de gastos); y al rato fuimos a comprar algo de cenar.
Entre ayer y hoy, gracias a mi celular, me enteré de que no voy a poder ver a Pulis; me sorprendí de recibir una llamada de Leo; y me alegró seguir en contacto por SMS con Valenzine y Pauli (a quien voy a conocer personalmente en los próximos días).
Para mañana, me espera un asado, y más tarde un test drive del auto de mi tía (no conduzco desde hace 5 meses).

Otra versión del Canon

Di con este video del Canon de Pachelbel, interpretado por LAQG. Un cuarteto de guitarras, que sorprende con su interpretación. Admirable.

Ausente…

Ya se que nunca fui muy constante con mi blog, pero ahora ando con problemas de tiempo por el trabajo y mi próximo viaje a Buenos Aires.
Pido disculpas… Tengan paciencia, que ya voy a volver :]