Cuento breve

Era muy tarde. La lluvia golpeaba el tejado, y la luz perdida de la calle descubría en el abismo de una ventana el brillo opacado de un par de ojos. Una imagen tan vívida e inmovil que podría haber sido el encuadre perfecto de un pintor. Sin meditarlo, luego de horas, se levantó y caminó en dirección a la ventana. Ahí estaba ella. Abrió la puerta y el sonido de la lluvia y el mundo invadieron el lugar, aunque la luz optó por quedarse afuera. La lluvia ya no lo mojaba. El sonido no llegaba a sus oidos. El mundo no se estremecía bajo sus pies.
Un beso que duró una eternidad de tres segundos.
Y una muerte que duró un poco más.

  • V

    Hay algo que no entiendo…

    ¿Caminó hacia la ventana pero abrió la puerta?

    Está bueno morir así.

    .-

  • Zim

    Ok, ok, Caminó hacia la puerta, la abrió…
    Hay que explicarte todo a vos?

  • V

    Sí.

    ;)

    .-valen