Señal de vida I

Bien, estoy seguro de que después de tantos días sin leer sobre mi en Go Mobile!, ya se están organizando fiestas en honor a los dioses de la muerte y la fortuna; pero me temo que aun sigo vivo. Les resumo mis peripecias: llegué a Buenos Aires y me fue a buscar mi abuelo a la terminal. De ahí, fuimos a su tapicería, donde luego de almorzar me recibí de tapicero cuando aprendí a hacer botones para un silloncito (nunca hubiera creido que hacer un botón fuera tan complicado). Al rato me fui a la casa de mi tía abuela, donde encendí el portatil y descubri con asombro que en la ciudad no todo es frialdad, y la gente sigue compartiendo cosas como, por ejemplo, internet. Gracias a ese buen vecino, pude absorber internet durante varios días para saciar mis necesidades básicas de conexión con el mundo.
El fin de semana fue un pequeño infierno. O una oportunidad de meditar y equilibrar mi chi. 48 horas alejado de todo, en la casa de mis abuelos. Un barrio hostil. No podía hacer llamadas telefónicas. No había internet. Era como la isla de Lost, pero peor: podía mandar mensajes con el celular, sólo que nadie los respondía. Pude hablar por celular alrededor de 10 minutos con una amiga. El resto del fin de semana, me dediqué a armar el cable de un tomacorrientes (eso incluyó improvisar un téster con una pila y un par de auriculares).
El lunes me mudé con mi tía. Nunca creí que escuchar a mis primitas pelear me fuera a hacer tan feliz. El martes me encontré con Pauli y fuimos al Unicenter. Próximamente, el video.

El miércoles edité los videos y me fui a comprar algo de ropa. El jueves estuve en casa. Aprendí a usar el microondas: qué invento sensacional. Es la solución a todos los males. Hace frío: microondas. Hay que calentar la comida: microondas. Mi prima se porta mal: microondas. A la noche, llevamos a mi prima a la casa de mis abuelos, y manejé el camino de vuelta, la primera vez que ando por una autopista. Dicho sea de paso, mis felicitaciones para Bea (España), que ya puede conducir legalmente! Dado el país en el que hizo el examen, tiene la habilidad para pasar con una rueda por encima de una moneda a 200 km/h.
Y esa es mi vida por aca. De momento, sigo esperando progresos en el asunto de encontrar trabajo, y todavía faltan dos semanas para que me asignen las materias de la universidad.
Espero que llegue pronto la conexión ADSL para poder volver a mis hábitosvicios. Extraño leer mis feeds, desde blogs como Paréntesis Metodológico o El Ventanuco, hasta comics como Cyanide & Happiness, pasando por mi foro favorito Blogoscoped.

  • La blogosfera no descansa.

  • Las aventuras de una nueva ciudad y de todo un nuevo mundo, jajaja.

  • V

    Oh la gran ciudad.

    ;)

    .-

  • trasgo

    ains, primera (?) vez que salgo por aki

    =)

    a 200 km/h con un audi a3 preeeeeeeecioso de 150 caballitos jijijijiji

    besotes