Crónica de una visita al dentista

Este post lo escribí esperando mi turno en el dentista.

un dentista
Dentista
Faltaban 10 minutos y aun me encontraba en la oficina. Haciendo uso de mi habilidad para viajar por el continuum espacio-temporal de este universo, me las ingenié para recorrer las cuatro cuadras que me separaban del consultorio de mi dentista para estar justo a las 18:30 en la sala de espera. Sabía que era probable que se demore y no me atienda puntualmente. Pero no quería arriesgarme a llegar y haber perdido mi turno por dos minutos.
Aunque apenas llegué estaba la secretaria, pronto se fue hacia las profundidades del consultorio, sin siquiera saludarme. Me hizo recordar las películas, cuando el protagonista entra en un lugar desconocido y alguna criatura subordinada del malo más malo espía entre las ramas, desde la oscuridad, y corre a contarle que alguien a vulnerado los límites de su territorio.
Un dentista amigable
Una intervención odontológica rutinaria
Pero no escuché mi nombre. Sólo sonidos infernales, máquinas endemoniadas… nunca estuve en una sala de tortura, pero creo que se escucharía similar a esto.
Y aquí en la sala de espera reina la quietud. Mientras el sol me abrasa la espalda, espero, en silencio, escuchando al sufrimiento susurrarme palabras perturbadoras al oido con su aliento helado (usa cierta marca de dentífrico que no quiero mencionar, que deja el aliento fresco). El miedo intenta seducirme al otro lado de la sala, pero debo ser más fuerte que él. Llevo casi cuarenta minutos aquí y debo resistir sólo un poco más, para enfrentarme por fin la némesis de mis afecciones dentales.

Update: Sobreviví, no tenía nada.

  • “Y mi madre me dijo:

    – Hijo, hazte dentista. Te pagarán por hacerles sufrir.”

  • Jajajaja. La espera infernal en las catacumbas clinicas, muy bueno.

  • vaL

    ¡Vaaa! yo estaba esperando regocijarme con tu sufrimiento jajaja! Qué suerte…yo estoy pensando en que todavía me tengo que ir a sacar las dos muelas de juicio de abajo y ya me está dando miedo. Las de arriba casi no me dolieron pero a las de abajo les tienen que hacer otro tratamiento porque ni siquiera terminaron de salir…y ya me las quieren arrancar…pobrecitas :(

  • Magontek

    Jajaja, me hiciste acordar quer yo tambien tengo que ir al dentista. No se por que lo sigo posponiendo desde hace…un año? Si es tan agradable ir!!

  • No sean llorones, con la anestesia ya no duele más ir al dentista! Lo que duele es la cuenta

  • Carlota

    1º tila tiene razon, esos cuentos chinos de que el dentista hace daño era de la epoca de los hombres-mono, ahora con la anestesia no tiene por que hacer daño (de hecho hay un producto que se echa con un algodon para que ni el pinchacito de la anestesia se note).
    2º más os dolerá si no vais, de hecho muchos dolores de cabeza por estres se deben a una enfermedad llamada “bruxismo” y llendo al médico no se va a solucionar, sino llendo al dentista =).
    3ºno creais que cobran tanto(excepto los ortodoncistas, q son un caso aparte), quizas cobraran más que un cajero de un supermercado, pero lo que en realidad se pagan son los materiales que le cuestan un ojo de la cara al dentista.
    y os podria decir muchas más cosas,asique por favor os pido que os dejeis de prejuicios y si os hacen daño buscaros un odontologo mejor.
    mucha suerte en la proxima consulta ;)