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Mini-review de películas III

Estuve viendo muchas películas y series últimamente. Me gusta compartir con todos (¿hola? ¿hay alguien ahí?) mi opinión de ellas. En esta entrega entrada les traigo Paris je t’aime, The Last Airbender, Burlesque, la tempestad y el gato con botas. No hay spoilers.
Si ya las vieron, espero sus comentarios :)

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Crónica de una visita al dentista

Este post lo escribí esperando mi turno en el dentista.

un dentista
Dentista
Faltaban 10 minutos y aun me encontraba en la oficina. Haciendo uso de mi habilidad para viajar por el continuum espacio-temporal de este universo, me las ingenié para recorrer las cuatro cuadras que me separaban del consultorio de mi dentista para estar justo a las 18:30 en la sala de espera. Sabía que era probable que se demore y no me atienda puntualmente. Pero no quería arriesgarme a llegar y haber perdido mi turno por dos minutos.
Aunque apenas llegué estaba la secretaria, pronto se fue hacia las profundidades del consultorio, sin siquiera saludarme. Me hizo recordar las películas, cuando el protagonista entra en un lugar desconocido y alguna criatura subordinada del malo más malo espía entre las ramas, desde la oscuridad, y corre a contarle que alguien a vulnerado los límites de su territorio.
Un dentista amigable
Una intervención odontológica rutinaria
Pero no escuché mi nombre. Sólo sonidos infernales, máquinas endemoniadas… nunca estuve en una sala de tortura, pero creo que se escucharía similar a esto.
Y aquí en la sala de espera reina la quietud. Mientras el sol me abrasa la espalda, espero, en silencio, escuchando al sufrimiento susurrarme palabras perturbadoras al oido con su aliento helado (usa cierta marca de dentífrico que no quiero mencionar, que deja el aliento fresco). El miedo intenta seducirme al otro lado de la sala, pero debo ser más fuerte que él. Llevo casi cuarenta minutos aquí y debo resistir sólo un poco más, para enfrentarme por fin la némesis de mis afecciones dentales.

Update: Sobreviví, no tenía nada.

Soluciones simples I

flux capacitorVia el Tumblr de Flo me encuentro con un artículo genial. Pensando en los que no saben inglés (o prefieren leer cosas en español), dejo una versión ligeramente modificada y traducida a nuestro idioma por el gil de turno, aka Zim. Además, de paso, tomo esta idea de soluciones simples para escribir algún artículo de mi autoría en un futuro.

El problema:
Te gusta una amiga, pero ella tiene novio y probablemente no tendría sexo con vos de todas formas.

Qué vas a necesitar?
• 1 cuchillo
• 1 anillo
• Acceso a una cama solar
• Ser capaz de tener barba

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Regalos originales para navidad

rudleA menos de cuatro días, nadie compró regalos para navidad. Los que ya compraron un regalo, era porque lo tenían pensado de antes y no sabían cuándo regalarlo. El problema más grande para regalar suele ser que no sabemos qué regalar, o a quién. Hay personas que se conforman con un juego de naipes o una lata de cerveza. Otras pretenden el mejor vino, o cosas de oro. Los más fáciles son los niños (la clave está en el envoltorio*). Los más difíciles, son los tipos avejentados, a los que nada les viene bien: si les regalamos algo caro, porque gastamos demasiado; si les regalamos algo barato, porque somos miserables; si les regalamos algo hecho por nosotros mismos, tendrá algo para criticar; y si no le regalamos nada, se quejará -obviamente- porque no le regalamos nada.
Al margen de este problema social (me gusta pensar que navidad es culpa de todos — y me gusta usar la palabra social), quería dejarles algunas ideas para que después no digan “ah, pero no sabía que regalar”.

Alcoholímetro: Es útil para cualquiera. Si beben, pueden intentar usarlo. Si no beben, pueden intentar que sus buenos amigos bebedores pasen la prueba, y reirse de ellos.

Celular
No regalen celulares, por el amor de Dios. Ya todo el mundo está regalándose celulares, y nadie, nadie está contento con la batata que le regalaron. Un celular es como el cepillo de dientes, es personal, y hay que elegir el que a uno le viene cómodo.

Hisopos (cotonetes): Nadie se anima a regalarlos, pero si queremos escucharnos -aunque sea en la cena de año nuevo-, puede ayudar.

Frutas USB: Ningún buen amigo regalaría esto, pero qué importa, es original. Pendrives en forma de sandía o frutilla!

Un reloj despertador: Nunca sobran. Siempre necesitamos ese ruidito molesto que nos despierta de mal humor! Pero es tan miserable que nadie se anima a regalarlo.

Un lingote de oro: Todos hablarán de ese regalo. Hay que conseguir una forma de escapar del país una vez tomado el préstamo para comprarlo. Sirve como pisapapeles. Y creo que para golpear a alguien en la nuca.

* Resulta que cuando somos chicos sabemos que en las cosas mundanas (los regalos) lo de afuera es lo que importa, y de las que realmente valen (las personas) lo que importa es lo de adentro. A medida que crecemos, esto se invierte.