19-02-2009
Hace un tiempo les hablaba de los dibujos de Diego, y creo que hoy es un buen momento para destacar el blog de otro gran amigo: Lehi. En su blog Historias de una Guardia podemos encontrar sus vivencias, que incluyen (entre otras cosas) algunas de sus experiencias como médico, cosas geeks (por ejemplo, una vez contó cómo engañaba descaradamente a su iPod con un Zune) y viviencias personales (como su experiencia con un exceso de Difenidramina (sólo Dios sabe qué es, pero el punto es que es un medicamento)).
Es impresionante ver cómo evolucionó su dibujo desde las primeras tiras hasta los dibujos de hoy. Y el humor se mantiene intacto como siempre.
Pero para qué seguir hablando de lo que pueden ver ustedes mismos? Pasen por Historias de una Guardia y conozcan a mi amigo Lehi! Y háganse fans de sus comics en Facebook!
21-01-2009
Ya conocemos desde hace tiempo a las personas adictas a los estupefacientes más comunes. Esas drogas ilícitas de las que nos hablan en el colegio. Esas drogas de las que todos conocemos efectos y demás cuestiones.
Pero hay una droga que todos conocemos, prácticamente todos tomamos alguna vez, y es de amplia circulación: el ácido acetilsalicílico, conocido vulgarmente como Aspirina (que es una marca registrada de Bayer).
Recuerdo que cuando yo tenía alrededor de cinco años, mi madre se enteró de que mi hermanita -que por aquel entonces tenía sólo tres años- había ingerido una tableta de Aspirinetas (en ese entonces se las conocía también como Geniolitos). Desesperada, llamó al pediatra, quien indicó que para mitigar los efectos del medicamento mi hermanita debía tomar gaseosa. Hagamos una pausa para repasar la situación: mi hermanita se comió una tableta de aspirinetas, que -no lo voy a negar- tenían buen sabor y luego, como si eso no fuera suficiente, debía tomar gaseosa. Es como comer chocolate para que las papas fritas no caigan pesadas! Una locura! Pero bueno, esa fue la situación.
Al margen de que toda mi infancia me gustó el Amoxidal y recientemente desarrollé empatía con la Cefalexina tras una infección menor, nunca se me hubiera ocurrido que los medicamentos comunes podrían llamar la atención de las personas para algo más que medicarse.
Esta historia cambió hace un rato. Navegando por Facebook, di con el grupo “Yo también me comía las aspirinetas cuando era chico” (link). Sería gracioso si tuviera sólo un par de integrantes. Pero resulta ser que el grupo tiene cerca de 80.000 personas. Y no se si reirme o asustarme.
Ok, en realidad no me asusta, ni me preocupa. Un poco de aspirina no le hace mal a nadie. Pero … por Dios! Es muchísima gente! Y como si eso fuera poco, en los comentarios se pueden leer acotaciones de algunas personas que cuentan que además tomaban algún jarabe para la tos, o cosas por el estilo.
Al margen de lo cómico de la situación, una sobredosis de aspirina puede ser peligrosa e incluso mortal, por lo que en caso de intoxicación se sugiere contactar con urgencia a un médico o centro de atención médica. Y, por el amor de Dios, cómprense caramelos, pero dejen de divertirse con medicamentos!